domingo, 13 de febrero de 2011

Día 9: Friburgo

12 de febrero de 2011

Hoy hemos realizado la última visita turística de nuestro viaje. El destino ha sido Friburgo, la ciudad más meridional de Alemania y considerada la puerta de entrada a la Selva Negra.
Hoy era día de mercado, y estaba absolutamente abarrotado. Friburgo tiene un clima cálido, a pesar de estar en Alemania, y doy fe de ello, porque tras el frio que pasamos ayer, hoy hemos estado a 18 grados.
No nos ha llamado mucho la atención esta ciudad, no sé si por el cansancio acumulado, por la cantidad de gente que había, por las bicicletas que se te meten en todos lados,(incluso los propios), o por el mercadillo, que seguro que es la máxima ilusión de la gente que hace el discurrir de su vida por esta ciudad, pero para el turista, desluce mucho la plaza, ya que es
donde se concentra lo más bonito de Friburgo, pero hoy eso estaba lleno de puestos de verdura, que han hecho las delicias de las palomas, que aparte de picar de aquí y de allá, dejaban un recuerdito de vez en cuando sobre las peras y las manzanas de los generosos mercaderes. Incluso había un puesto, donde la tendera tenía una licuadora, y te licuaba la fruta que le pedías.
¡Madre mia, a saber que llevaría eso a parte de fruta! En fin, que para más inri, el olor que se acumulaba en la plaza era una mezcla de verdura podrida , queso viejo y aceitunas que formaban un hedor que han conseguido lo impensable : Quitarnos el hambre.
En fin, que supongo que estoy exagerando, porque de hecho, Friburgo es considerada como la capital de la ecología.

He aquí lo primero que se ve al entra a Friburgo. Una especie de castillo a las faldas de la selva negra.

Esta es la catedral, que nos la hemos encontrado en obras de conservación. Tardaron en construrla alrrededor de 400 años. ¡Para que luego digan de la Sagrada Familia!

Este edificio es del 1.532 y en la época servía de almacén aduanero. Hoy día sólo sirve para hacerle fotos, y es que la edad no perdona.



Otra vez la catedtral. No he conseguido un buen ángulo debido al dichoso mercadillo.


Señores, estos son los canales de Friburgo!!! Cuando yo leí que Friburgo tenía canales, ya me imaginé dando un paseo romántico con mi mujer por la Venecia alemana.

El nuevo ayuntamiento. El edificio rojo de al lado, es el viejo ayuntamiento. No sé porque harían uno nuevo, si el viejo aún se conserva, a pesar de los años. Y encima, hacerlo igual de grande y al lado del otro!!!
Fuimos corriendo porque en la guía turística anunciaban como un gran acontecimiento que todos los dias a las 12 de la mañana podía disfrutarse del Carillón del ayuntamiento. Y bueno, no estaba a la altura ni de las campanillas que te avisan para ir a comer.

En esta casa se hospedó durante más de 10 años, Erasmo de Rotterdam. Supongo que sería atraído por sus maravillosos canales.

Un primer plano de uno de los canales. Una foto similar viene en la portada de la guía turística. Por lo visto, son unos pequeños canales por dónde pasa el agua, y es el símbolo de esta ciudad. En estos canales se puede ver agua corriendo constantemente que sale del rio Dreisam y están en la mayoria de las calles del centro histórico. Yo pensaba que sería algún invento del alcalde para ganar votos, pero por lo visto, su construcción se remonta a la edad media.
Hay una leyenda que dice que si pisas o caes accidentalmente en uno de estos canales, es señal de que te vas a casar con alguien del pueblo, o que , como mínimo, volverás a visitar la ciudad. Supongo que son cosas que la gente se inventa para mitigar el ridículo de caerte ahí dentro. Afortunadamente, nosotros ni nos hemos caído ni los hemos pisado.


Hemos entrado a la catedral, y la verdad es que era muy bonita.

Este es el San Jordi alemán.

Una escultura espectacular de "la última cena"

Judas tiene una cara de pensar. "A ver si acaba este rollo que me quiero ir a gastar la pasta"

El fabuloso mercado.



una de las puertas de entrada a la ciudad.



El rio.





La estación de autobuses a lo lejos.

Una vez hemos entrado en Francia, hemos hecho la tradicional recogida de vinos y quesos de la tierra al estilo moderno. Tras unas horas de viaje, hemos parado a hacer noche cerca de Lyon, una preciosa ciudad, que nos gustaría volver a visitar en alguna ocasión.


y con esto termina nuestro viaje. Hemos recorrido 3 estados de la siempre impresionante Alemania y hemos disfrutado de su riqueza. Mucho habremos dejado por ver, pero lo que vimos, lo llevaremos siempre en el recuerdo.
Un abrazo muy fuerte a los que nos hayáis acompañado en el viaje mediante este blog y... Hasta la próxima!!!!!!

viernes, 11 de febrero de 2011

Día 8: La selva negra: Baden - Baden a Freudenstadt

11 de febrero de 2011

Hoy hemos amanecido a 40 kilómetros de Baden - Baden, cerca de la zona de la Selva Negra. El balconcillo de la habitación daba a un pequeño bosque.


Hemos encontrado otra cadena de hoteles muy buenos a un buen precio.

Nos hemos decidido a hacer una pequeña ruta por la Selva Negra, que aunque es ideal para venir en primavera - verano y hacer senderismo, pensamos que tendría paisajes dignos de ver en invierno. Además, esto en primavera debe ser mortal para los alérgicos como yo.
Comenzamos la ruta entrando por Baden - Baden.

Baden - Baden se encuentra en el estado de Baden -Wurtemberg, en el valle del Oos, a las laderas de la Selva negra.

En el siglo XIX, empezó a ser frecuentado por la burguesía, debido a su buen clima durante gran parte del año y por las aguas termales, y hoy dia sigue siendo destino turístico para la clase alta. En sus calles y edificios se respira ese aire burgués.













El balneario Friedrichsbad, junto a las ruinas del antiguo balneario romano.




El emperador romano Caracalla frecuentaba el lugar, y en su recuerdo unas de las termas de la actualidad llevan su nombre.







La ciudad está rodeada de bosque, y es común encontrar amplios jardines. El más famoso es el Lichtenstaller Alle.



Esta es la Stiftkirche, una iglesia de estilo gótico construida en el siglo XV. La torre se construyó en el siglo XVIII.










A raíz de que la burguesia empezase a acudir aquí, surgieron grandes establecimientos termales, teatro, hipódromo y el casino. También se encuentra aquí el último castillo habitado de Europa.


El casino o Kurhaus es de los más lujosos del mundo. Fue construido a principios del siglo XIX, entre 1821 y 1824. Es famoso por la ostentación de sus decorados, inspirados en los palacios reales franceses.
Cuando fuimos, sólo estaba abierto el restaurante de lujo, al que por supuesto, no entramos. Además, no íbamos vestidos para la ocasión.








Al venir burguesía de tantos paises diferentes, se construyeron iglesias de muchas clases, como esta rusa.


Después de recorrer la zona, y de que a Montse le hiciesen una demostración en una tienda de como funcionan las zapatillas MBT, cogimos el coche y proseguimos con la ruta.
En Baden - Baden, hacía muy bien tiempo, pero a medida que nos adentrábamos en las montañas, el frio y la nieve empezaban a aparecer.

Es interesante de ver el Mummelsee , un lago glaciar, a unos 1060 metros de altura sobre el nivel del mar.







Compramos una cosa para comer, que pensábamos que era una tostada untada con queso a las finas hierbas, y resultó ser una tostada untada con grasa y torreznos de cerdo. No nos gustó nada y la tiramos al segundo bocado.

Llegamos a Allerheiligen, un bello enclave, donde pueden apreciarse las ruinas de un viejo convento del siglo XIII. Las vistas eran magníficas.









Después llegamos a Freudenstadt, una ciudad pequeña enclavada en una meseta en la que confluyen las rutas interiores de la Selva Negra, en medio de un territorio de colinas y abetales.
En esta ciudad está el markplatz o plaza del mercado más grande de Alemania.











Para merendar, como no, nos tomamos un trozo de tarta "Selva Negra"


Al anochecer, paramos a dormir cerca de Friburgo, la que será la última etapa de nuestra aventura alemana.