6 de Febrero de 2011.
La jornada de hoy la hemos dedicado sobre todo a ver los castillos de Hohenschwangau y de Neuschwanstein. El primero era dónde el futuro rey Luis II (El rey loco) vivía con sus padres de joven, y el otro, el que se mandó construir para su disfrute.
Nos hemos levantado muy temprano ya que reservamos las entradas para primera hora de la mañana. Lo bueno, es que teníamos la bonita sala de desayunos para nosotros solos. Hemos comido copiosamente, ya que no volveremos a comer hasta la cena que hemos planeado en Munich.
Desde la mesa del desayuno se podía observar el castillo de Neuschwanstein.
Hemos vuelto a visitar el lago, que está completamente helado, menos la casita de los patitos. Aquí ha debido de hacer un frio impresionante para que el agua se congele de esta manera.
La subida al primer castillo la hemos realizado a pie, ya que estaba muy cerquita.
También hay coches de caballos que te llevan cerca de los castillos. Los autobuses, que también suben, hoy no circulan, debido a que las carreteras que tienen nieve y hielo.
La visita se realiza en español con audioguía, y dura aproximadamente media hora. El interior es muy bonito e interesante y puedes comtemplar objetos de la época, que era alrrededor de 1.850. Lo más curioso, es un trozo de pan de la época que tenían conservado dentro de una urna. Desgraciadamente, dentro de los castillos no dejan hacer fotografías ni videos.
Después de la visita de este castillo, nos hemos dirigido raudos y veloces al siguiente castillo.
Para subir, hemos ido en coche de caballos, algo que además de ser romántico , ha sido un poco surrealista, ya que íbamos 15 personas como sardinas en lata más el conductor, que no dejaba de atizar con la fusta a los dós únicos y pobres caballitos.
Ellos dos solitos, han cargado sobre sus lomos más de una tonelada de carne humana cuesta arriba en una pendiente de por lo menos el 12% de desnivel.
El primer castillo, estaba semivacío, pero el segundo, que es el más famoso, el de Neuschwanstein, en el que Walt Disney encontró inspiración, estaba hasta la bandera. Una marea humana que iba creciendo a medida que avanzaban los minutos. No me quiero imaginar como estará esto en agosto.
El entorno en el que se encuentra este castillo es impresionante y el paisaje nevado hacía que pareciera más majestuoso todavía.
En esta foto se puede apreciar el puente de Mary, que une dos desfiladeros. Fue mandado construir para que pudiese pasear la reina, madre de Luis II.
La visita al interior del castillo es muy bonita y amena. Está decorado con motivos referentes a leyendas y personajes medievales como Tristán e Isolda o Fernando el Católico.
Después de la visita al interior del castillo, nos dirigimos al puente de la reina. El acceso estaba cortado, ya que había mucho hielo, y a parte de eso había rieso de desprendimiento. Aún así, hemos saltado la valla, ya que lo hacía casi todo el mundo y nos hemos dirigido hacia allí.
Ha valido la pena, ya que desde aquí se aprecian las mejores panorámicas del castillo.
El riesgo de caídas ha sido continuo durante toda la subida.
Tras esta maravillosa jornada de visita a los castillos, nos hemos dirigido a nuestro siguiente destino: München.
Para esta ocasión, no hemos tenido más remedio que coger una pensión, con baño y ducha compartida. No sé que pasa esta semana en Munich, que los precios de los hoteles están de mírame y no me toques!!!
Hemos descansado un poco antes de salir, y se nos ha echado la noche encima. Lo malo de esta época es que hay pocas horas de luz. Hemos aprovechado para hacer un primer contacto con la ciudad.
Finalmente nos hemos dirigido a cenar a una cervecería que dicen que es mundialmente famosa, y que data de alrrededor de 1.550, aproximadamente: La Hofbräuhaus. En la planta de abajo caben unas 1.000 personas, y en la de arriba unas 1.300.
Y puedo asegurar que se llena. Nos hemos debido de hacer un kilómetro dentro de la cervecería buscando una mesa libre.
Como no habíamos bebido ni comido practicamente en todo el dia, nos hemos desquitado. La cerveza y la comida estaba realmente buena. Las jarras de cerveza eran de un litro. La última vez que me bebí un litro de cerveza, se llamaba litrona y se bebía en los parques.
Que bien que otra vez nos contéis vuestro viaje! Baviera es la zona de Alemania que más nos gusta, y el Castillo de Neuschwanstein y Hohenschwangau son mis favoritos. Vuestras fotos me recuerdan muchísimo a las nuestras. Cuando nosotros estuvimos en invierno había más nieve y en primavera también nos gustó mucho. Las vistas desde el puente de la Reina son preciosas ¿Verdad? impresiona la altura ¿a que sí? me alegro que hayáis saltado la vaya, merece la pena.
ResponderEliminarMunich también me gustó mucho, sobre todo el Ayuntamiento, es impresionante. Me habéis dado hambre de ver las fotos, jaja.
Estáis estupendos en las fotos, Montse, te veo más guapa, será el amor.... jajaja!
Bueno, pues luego espero la siguiente entrada.
A disfrutar!!!!
La altura impresiona un poco, sobre todo a Montse, que la pobre tiene vértigo, jajaja.
ResponderEliminarLas vistas desde el puente son las mejores. Yo habría saltado la valla aunque hubiese 10 metros de nieve.
Lo malo de las fotos, es que la cámara debe tener una mota de polvo arriba a la derecha, y sale en todas las fotos, sobre todo cuando sale el cielo.
A mi me hubiese gustado que hubiese más nieve, pero bueno, así también estaba bonito.
Saludos!!!!